Las intensas lluvias que han caracterizado este verano, con sus intervalos de salida del sol, constituyen el elemento ideal para la proliferación del mosquito transmisor de esa seria enfermedad viral que es el dengue, y que en nuestra ciudad, hace dos años, registró un brote de dos millares de casos. Esto porque el "Aedes aegypti", como se sabe, instala sus larvas en los repositorios de agua estancada, que son tan abundantes.

El peligro aumenta, además, dada la gran cantidad de personas que, durante el fin de semana largo, realizó viajes a zonas de riesgo. Estas son las consideraciones que, como informamos, tiene en cuenta el Siprosa para reforzar sus estrategias de vigilancia, y para reiterar sus recomendaciones preventivas a la población. Ha señalado que los viajeros que, a su regreso, presentan síntomas de fiebre y otros, deben consultar inmediatamente al médico. En efecto, reviste capital importancia no sólo el tratamiento aplicado a tiempo, sino también el bloqueo inmediato del avance de los casos importados.

Muy positivamente, la autoridad provincial de salud viene realizando una activa tarea, para concientizar a la comunidad sobre esta amenaza sanitaria. Como es conocido, una recomendación especial consiste en evitar que, en los fondos de las casas, exista agua estancada en cualquier recipiente. El líquido, cuya acumulación es sumamente común, se convierte pronto en un criadero. Y por ello es preciso realizar una cuidadosa inspección que evite tal proceso. Hay que convenir que no es difícil al vecindario obrar de acuerdo a esta prevención, y que sería una verdadera irresponsabilidad no hacerlo.

Asimismo, es preciso observar minuciosamente las otras precauciones indicadas, referidas por ejemplo a la protección con mosquiteros de las cunas y coches de bebés, o el uso de repelentes sobre la piel para evitar las picaduras.

El Siprosa ha hecho notar asimismo que los yuyales facilitan la proliferación del "Aedes aegypti". En este punto, resulta indispensable la acción de los organismos municipales, para proceder al desmalezamiento de todo espacio público. Bien se sabe que la modalidad de nuestro clima hace necesario que el corte de malezas se lleve a cabo con metódica frecuencia. Se trata de una tarea de prevención indispensable, y en ese sentido debe movilizarse activamente el municipio.

No está de más subrayar que todas estas precauciones deben tener absoluta vigencia en las escuelas. Ya han comenzado las clases, y es conocido que prácticamente todos los establecimientos poseen espacios verdes, que no siempre están libres de yuyales. También, en sus patios y fondos, suele haber elementos donde se estanca el agua de las lluvias. Una minuciosa verificación respecto de todo esto resulta premiosa, y se la debe practicar sin pérdida de tiempo.

Por cierto que el pasto desmesuradamente alto no es un fenómeno que se limite a los ámbitos públicos. Se da también en los jardines o en los fondos de las viviendas, y en todos los puntos de la ciudad, sin exceptuar los maceteros de patios o balcones. El vecindario debe, en consecuencia, cuidar que dichos lugares estén libres de malezas crecidas y de reservorios de agua.

Resulta exigencia indudable que la tarea sanitaria, para ser realmente efectiva, se lleve a cabo en todos los lugares de la provincia. Ha de ser coordinada, entonces, con los municipios del interior, en todos los cuales corresponde aplicar exactamente las mismas precauciones que en la ciudad capital. En especial, en las zonas que han sufrido las consecuencias de las inundaciones registradas durante estos meses.

Sólo de esa manera Tucumán, como todos lo deseamos, podrá ponerse a cabo de una enfermedad sobre cuyo considerable riesgo sería innecesario abundar.